Aprender a beber en vaso

El paso del biberón al vaso o taza es una de las tareas que nos pueden resultar complicadas a la hora de saber cuándo debemos ayudar a que nuestro hijo la realice de forma autónoma.

beber vaso niños

¿Cuándo debe aprender a beber solo del vaso?

A pesar de lo que muchos creen, el niño debería ser capaz de beber de un vaso de forma independiente, sin derramar mucho líquido, cuando tiene aproximadamente 12 meses, pero deberíamos iniciar este proceso a partir de los 6 meses. Igual que cuando comenzamos con los sólidos: cuando el niño tiene mayor control de tronco mientras está sentado. A esta edad, los bebés comienzan a sujetar solitos el biberón, y en los meses siguientes, cada vez tendrán mayor capacidad para sostener la taza y beber de ella.

¿Por qué es importante aprender a beber solo del vaso?

  • Favorece el desarrollo de la coordinación mano-boca. Esto facilita que el niño sea autónomo en la alimentación.
  • Ayuda a desarrollar la estabilidad de los hombros: al tener que sujetar el vaso, las cintura escapular debe asegurar la estabilidad de la articulación.
  • Desarrolla la correcta motricidad orofacial: beber del vaso requiere una mayor estabilidad de la articulación temporomandibular, fuerza en los músculos orbiculares de los labios, así como los movimientos de la lengua y una deglución más maduras. Utilizar el biberón de forma prolongada, o beber de un pitorro, supone realizar otras funciones orofaciales distintas y puede retrasar que los labios, mejillas, lengua, mandíbula… funcionen correctamente.
  • Fomenta la autonomía del niño: adquirir seguridad y mejorar su independencia e iniciativa es fundamental para el adecuado desarrollo psicosocial.
  • Previene la aparición de alteraciones dentales.

¿Cómo podemos ayudar a que aprenda a beber del vaso?

Ante todo, debemos tener paciencia: el proceso comienza derramando mucho líquido, y poco a poco, irá controlando cada vez más hasta que no se le caiga nada.

Primero, podemos apoyarle sosteniendo nosotros el biberón, al principio, animándole a que lo coja con las dos manos. Desde los primeros meses, los bebés tienden a querer tocar el biberón, así que poco a poco iremos dejando que soporte algo de peso.

Después, podemos tener vasos con dos asas, para que le sea más fácil agarrarlo. También existen vasos con tapa antiderrame para una primera etapa, evitando que todo el líquido caiga. Sin embargo, el niño también debe aprender a controlar el manejo del líquido en la boca, la estabilidad de la mandíbula y el movimiento de los brazos.

vaso bebé

vaso antiderrame con asas. Fuente: Philips Avent

Durante el aprendizaje, podemos optar por vasos como el de la siguiente imagen, que facilitan que el niño no tenga que extender la cabeza hacia atrás cuando queda poco líquido, ni elevar tanto el brazo:

vaso para aprender

Vaso de aprendizaje Doidy Cup. Fuente: Amazon

 

¿Se deben utilizar vasos con pitorro o pajitas?

Los vasos con pitorro hacen que la boca adopte una forma distinta que cuando bebemos en vaso/taza. Por ello, si queremos que el niño aprenda esta nueva habilidad y desarrolle correctamente la musculatura orofacial, es mucho más adecuado probar directamente con el vaso.

Beber con pajita es útil si queremos mejorar la succión, pero es una función diferente que, de hecho, se adquiere más tarde que beber en vaso. En logopedia, se suele trabajar para fortalecer los músculos buccinadores, importantes en la alimentación. Además, puede ser una opción para los niños que no puedan sostener el vaso o la botella solos.

¿Qué dificultades puede haber para beber solo del vaso?

Los movimientos en la boca serán diferentes cuando el niño está comenzando a beber, que cuando ya ha adquirido todas las habilidades, precisamente porque necesita practicar.

Podemos encontrar dificultades cuando aún están presentes algunos reflejos que deberían haber desaparecido (succión, mordida), si hay inestabilidad mandibular, limitaciones en el movimiento de la lengua o los labios, hipotonía muscular, etc. Por ello, recomendamos consultar al logopeda y al terapeuta ocupacional para un adecuado asesoramiento.