La importancia de la Atención Temprana

Los niños no adquieren habilidades sólo como consecuencia de la edad, sino que esto depende  también del contexto social (cultura, apoyo familiar, expectativas externas, etc.), de la experiencia del niño, su relación para con el entorno, sus propias capacidades…

Por lo tanto, según el ambiente en el que se desarrolle el niño, se adquieren competencias a distintas edades. Unicef (2005), nos habla de cinco hipótesis clave sobre las que se desarrollan las teorías del desarrollo infantil:

  1. El desarrollo infantil es un proceso universal. Atención temprana

  2. La adultez tiene estatus normativo.

  3. Los objetivos de desarrollo son universales.

  4. La desviación de la norma representa un peligro para el niño.

  5. La niñez es un largo período de dependencia, en el cual los niños son receptores pasivos de la protección, formación, sabiduría y orientación de los adultos, en vez de contribuir activamente a su ambiente social.

 Los terapeutas defendemos la participación, el derecho de los niños a vivir de la forma más satisfactoria posible. El objetivo de la intervención en Atención Temprana debe ser la participación del niño en sus entornos habituales, teniendo en cuenta el contexto.  Creemos que la noción de desarrollo infantil es más social que biológica, y por ello actuamos no para conseguir los patrones “normales” de desarrollo, sino para conseguir un papel activo del niño que potencie sus habilidades y le permita cumplir con las exigencias de su ambiente.

Más información:

1. Gerison Landsdown: La evolución de las facultades del niño. 2005, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)

2. Bronfenbrenner: Modelo Ecológico del Desempeño Humano. 1977.