¿Por qué es malo sentarse “en W”?

Sentarse “en W” ¿Por qué debemos corregir esta posición?

La postura en W es aquella que adoptan algunos niños al sentarse en el suelo. En ella, sus caderas están rotadas hacia dentro, apoyando toda la parte interna, incluidas las rodillas, mietras que los tobillos permanecen en rotación externa. Si mirases justo por encima, verías una especie de W  formada por sus piernas y las nalgas. Se trata de una forma de aumentar la base de apoyo y bajar el centro de gravedad, por lo que les da mayor estabilidad para estar jugando. Sin embargo, existen razones, tanto posturales como del desarrollo motor, por las que debemos corregir SIEMPRE que veamos que el niño se siente así:

  • La rotación de la cadera: al mantener esta posición, la parte interna de las piernas recibe una presión excesiva. Además, acorta los músculos estabilizadores de la pelvis y la cadera, fomentando  como consecuencia las contracturas a este nivel y la alteración de la marcha.

  • La rotación de las rodillas y los tobillos: esta presión excesiva supone también contracturas en los músculos de dichas articulaciones. Esto puede conllevar dolor más adelante, incluido dolor lumbar. Además, hay estudios que sugieren que la postura en W en niños preescolares puede aumentar la predisposición a tener pie plano.

  • Pobre desarrollo de la musculatura “central” o core: la musculatura abdominal y de la espalda es fundamental para una buena postura y un buen desarrollo del movimiento. En cambio, realizará compensaciones con otros grupos musculares que no deberían realizar otras funciones.

  • Afecta al desarrollo motor: al limitar las rotaciones de tronco y las transferencias de carga de un lado al otro, dificulta el alcance, así como la aparición de reacciones de enderezamiento y equilibrio, y el paso de la línea media de las extremidades superiores.

¿Qué podemos hacer ante esta postura?

Debemos ofrecer una alternativa: puede sentarse de lado, con las piernas cruzadas (preztel sitting o sentarse “como un indio”), con las piernas estiradas hacia delante, en un taburete… Siempre alternando las posturas, y levantándose a caminar un rato entre cada una, ya que permanecer siempre en la misma posición tampoco es recomendable.

La postura en W no es buena en ningún caso. Si el niño adopta siempre esta posición y no está cómodo en ninguna otra, puede significar que tenga algún problema musculoesquelético, o “simplemente” que no tiene un buen desarrollo de la musculatura central. Por esta razón, es aún más importante poner medios ante esta postura.

Autora: Marta Pérez Seco. Terapeuta ocupacional y Fisioterapeuta. Centro Mínimi.